Enlaces de "Después de ti"

"Tomorrow is a mystery... Just have faith in it!"

sábado, 30 de abril de 2011

Capítulo 4.

Madrid, España.
En la clase de fotografía. La última del día. 


Emilio. “¡Hola a todos!”.

Algún alumno. “No hace falta que saludes. Siéntate, no tarde el profe”

Emilio se sienta y comienza a ver el comportamiento de todos. Escuchaba lo que decían. Llega Regina.

Regina. “¿Puedo?” .- Señaló el lugar sin mirar al hombre del asiento.

Emilio. “¡Claro!”

Regina sacó su cámara y comenzó a borrar algunas fotos ya tomadas. Emilio veía.

Emilio. “Disculpa, ¿sois de Madrid?”

Regina. “¡Oh no!”- sonrió sin voltear.- “Soy de México, mucho gusto, mi nombre es Regina.”
Emilio. “Yo Emilio, mucho gusto”.- Sonreía al verla.


Regina sonrió y se volteó sin hacerle mucho caso.


Rodrigo. “Creo que el profesor no vendrá… Ya se tardó en llegar”.


Emilio se paró frente al escritorio, vio a todos. Capturó una foto del momento. La mayoría se burló de él.


Emilio. “Bueno… todos saquen sus cámaras y retraten a la persona que les gustaría conservar como recuerdo gráfico.”

Rodrigo. “¿Y tú eres…?”

Emilio. “Emilio Cortés Alcázar, su profesor de fotografía.”


Regina se sonrojó pues había estado junto a él y no le había prestado atención.


Rodrigo. “Lo siento profe, lo vi muy joven.”

Emilio. “No hay problema… bueno, hagan lo antes mencionado. Capturen eso.”


Todos se pararon y comenzaron s fotografiar a sus compañeros, unos de manera anónima al estilo paparazzi. Terminaron. Emilio también.


Emilio. “En vista de que terminaron, os pediré que, sin mencionar el nombre de la persona, compartan por qué eligieron a dicha persona para capturar.”

Rodrigo. “Esta persona es Mexicana, como yo. Es linda, se llama Regina. Lo siento, perdón, ya dije el nombre. Ella es muy interesante, como que tiene mucha energía.”


Así pasaron todos a decir sus motivos de elección.


Regina. “Esta persona… como a todos aquí, no la conozco. Su mirada me ha hecho pensar que es la persona indicada para conservar como re cuerdo. Su mirada hablar” –dijo avergonzada. “A veces, aunque no conozca a la gente, al tener contacto visual puedo conocer un poco de su alma…”.

Regina apagó su cámara. Emilio les indicó que se sentaran.

Emilio. “Exacto, eso quería… que vuestras lentes capturen la esencia, que inmortalizaran sentimientos” –se sentó sobre su escritorio. “Miren, como ya lo notaron, tengo otras ideas sobre la clase; durante este tiempo saldremos, nos despojaremos de complejos y dudas. Vosotros aprenderán a amar, a vivir, a quererse, a disfrutar de la vida”.

Alondra. “¿Es esto una clase de motivación o de fotografía?” – dijo con un marcado acento argentino.

Emilio. “Vuestra motivación influirá en sus tomas. Os mostraré técnicas, tipos de tomas, enfoques, como intercambiar lentes y más, pero al final… eso no os servirá al momento de laborar. Lo que quiero que vosotros entiendan es que hay que llevar la teoría y la práctica desde un comienzo. Por hoy es suficiente, pero dejaré trabajo para casa.”


Algún estudiante dijo “Tarea No” en tono de disgusto.


Emilio. “¡Oh sí! Será sencilla, son dos; la primera es a largo plazo y deben ser constantes; la segunda es que salgan, recuerden su canción favorita y capturen un momento con el que lo relacionen.”

Rodrigo. “Pero si mi canción favorita es ‘Sex on fire’ de Kings of Leon, ¿debo retratar sexo?”.

Emilio. “Eso depende de ti… aunque aún no veremos “erotismo”, no creo que estéis preparado para este tema.”


Todos rieron porque Rodrigo se sonrojó.


Regina. “Bueno, y la segunda tarea… ¿en qué consiste?.”


Emilio sonrió.


Emilio. “Lo olvidaba. A partir de hoy fotografiarán un momento, persona… incluso a ustedes mismos, esto durante el curso escolar.”


Y así terminó la clase. Todos salían con rumbo a otras clases o a sus respectivos hogares.

jueves, 28 de abril de 2011

Capítulo 3.


Tiempo atrás, algún día de Abril. Madrid, España.

Primer día de clases, Universidad.


Regina. “Disculpe, ¿el edificio 2 de la Facultad de Comunicación?”.

Damian. “Voy al mismo, camina a mi costado”.

Regina. “Gracias.” –apresura su paso para alcanzarlo pues no se detuvo al contestarle.-

Damian. “No sois de aquí, ¿cierto?”

Regina. “No, no lo soy; soy de México.”

Damian. “¡Oh! Vaya… ¡estupendo! ¿en dónde estáis viviendo?”.

Regina. “En… Calle Idioma Esperanto 22”

Damian. “Me habéis sorprendido. Ahí vivió una novia, se llama Dominique pero regresó a su natal Alemania.”

Regina. “Sí ella me recibió cuando llegué. Ahora estoy en el piso (departamento) donde vivía. Cuéntame un poco sobre el colegio, la gente con la que voy a vivir…”

Damian. “Conozco a todos los que viven en el edificio, bueno, unos ya se han ido pero otros seguirán; Amelia es una joven brasileña, ella es muy alegre, siempre está rumbeando; Rodrigo es un muchacho mexicano, algo enojón pero igual es agradable; Patrick es inglés, al parecer quiere aprender Español, por eso ha venido… es muy protector, muy serio. Me parece que llegará un nuevo huésped, creo que es de Barcelona, no aseguro.” – seguían caminando. “La “universidad” es bella, te encontrareis con algunas dificultades propias de la edad y el ambiente pero sobrevivirás. ¿Vienes con beca? ”.

Regina asintió.

Damian: “Bueno, trata de empezar a hacer tu portafolio de trabajos, lo necesitaréis cuando quieras hacer tu servicio escolar u obtener algún empleo. ¡Ah! Otra cosa, busca un empleo de medio tiempo; vendrán gastos fuertes, además de que os vas a conocer gente con la que querrás salir y eso implica un gasto.”


Subieron escalones. Llegaron al aula.


Regina. “¡Wow! Necesitaré volver a recorrer esto porque no presté atención de cómo llegar. Muchas
gracias….” – extendió la mano.

Damian. “Damian. ¿Y tú?”

Regina. “Regina. Gracias de nuevo.” – se alejó para entrar al salón.


Regina ingresó a su aula. Se presentaron. Revisó con la ayuda de compañeros el horarios y aulas por día.

Regina. “Esto es grandioso, ¡muchas gracias!”.

Alondra. “¿Vos sos de México?”

Regina. “Sí, así es. Espero no haya rivalidad por el fut, eh.” – ríe.

Alondra. “¡Qué va! A mí no me gusta.”

Regina. “A mi sí, me encanta.”

Rodrigo. “¿En serio? ¡eso es raro!”

Regina. “Me gusta mucho. De hecho quiero visitar ya los estadios más representativos de aquí…. El Bernabeu y el Nou Camp”

Rodrigo. “¡Cuenta conmigo para eso! Además, cuando tengamos el taller en laboratorio de foto podremos tener eso como proyecto.”

Regina. “Muero por tomar esa clase. Es mañana”

Rodrigo. “Sí, y como el profe es joven y recién egresado confío que tenga buenas propuestas.”

Rodrigo es un joven mexicano, norteño, alegre. Llevaba años viviendo en Madrid. Alondra una joven de Argentina, vanidosa, guapa e inteligente.

Transcurrió el día. Las clases terminaron. Regina socializaba.


A esa misma hora en algún lugar de Madrid…

Emilio. “Mi primera clase debe ser sorprendente. Es increíble que me hayan brindado la oportunidad en la facultad.”

Mamá de Emilio. “Sí hijo, debes estaros agradecido.”

Emilio. “Lo sé… es por eso que daré lo mejor de mí y me involucraré con los alumnos.”

Emilio. Un joven alto, bien parecido, sensible y artístico. Alegre, metódico y espontáneo.  Con 26 años.
De esas personas que cambian vidas sinq ue lo noten.

miércoles, 27 de abril de 2011

Seguiré...


Viendo como todo pasa,
la vida avanza y yo sigo aquí.
Cargado de sueños, cumpliendo deseos...
pretendiendo hacerte feliz.

Y sé que ya es tarde,
ya no puedo hablarte
pero sabes que contigo estaré.

No importa el tiempo,
no importa lo que pase,
sé que lo sabes,
no dejo de amarte.

No pido que vuelvas
pues es lo mejor.

De algo estoy seguro,
te espero, mi amor.

 Bruno

 Después de ti.

lunes, 25 de abril de 2011

Capítulo 2.


Madrid, España.



Regina estaba en busca de la dirección que le dieron, aquella en donde viviría durante su estancia en España. Hizo sonar el timbre. Abren.

Regina. “Buenos días” – dijo sonriente.


Una joven alta, blanca y de cabello oscuro abrió.

Dominique. “Buena día”.- sonrió cálidamente.


Su acento, evidentemente no era de alguien que hablara castellano.

Dominique. “Sorry, I don’t speak spanish but if you prefer, I’ll go with someone who do it (Lo siento, no hablo español pero si lo prefieres, iré con alguien que si lo haga.) ”

Regina. “Uhmm, Don’t worry, I understand, I was looking for my room, I’m a student, from Mexico 
(No te preocupes, entiendo, estaba buscando mi habitación, soy una estudiante, de México.)”

Dominique. “Oh, ¡yeah!.” – dijo rápido y sacó un papel de sus gastados jeans. “Are you Regina Barceló? (¿eres Regina B…?)”

Regina. “Yes, I am. Nice to meet you… and You are…? (Si, soy yo. Mucho gusto y tu eres…?)”

Dominique. “Dominique, I just came because tomorrow I'll travel to Deutschland, I finished my studies here. (Sólo vine porque mañana viajaré a Alemania, terminé mis estudios aquí.)”

Regina entró al edificio. Eran pocos departamentos y cada uno tenía 2 habitaciones. Dominique ayudó a meter su equipaje. El apartamento era el que habitaba Dominique pero ya se iba, así que quedaba Regie sola.

Regina. “Increíble, siento miedo”.

Dominique. “Did you say something? (¿dijiste algo?).”

Regina. “No. Well, Yes I did. I’m afraid, all this is new for me and that makes me scared. (No. Bueno, si dije algo. Tengo miedo, todo esto es Nuevo para mí y me hace sentir aterrada.)”

Dominique. “You don’t be afraid! It’s normal, in your culture, the family union is the most important but… I guess You’ll survive here. You must be encourager and go on. (No tengas miedo. Es normal, en tu cultura, la union familiar es lo más importante pero creo que sobrevivirás aquí. Debes estar animada y seguir adelante.)”


Dominique salió para terminar de empacar. Regina se instaló en su habitación. Bastante amplia, con una puertita que llevaba a un pequeño jardín compartido.


Noviembre. Madrid, España.


Emilio y Regina hablaban. 


-          ¿No me dirás?

-          No. Mejor ayúdame a hacer algo.

-          ¿Qué cosa? – la atrajo hacia su pecho-.

-          Serás mi compañero de aventuras. Tengo 21 años y creo que no he hecho todo lo que tengo en mi “TO DO List (Lista de cosas por hacer)”.

-          ¡Claro! Estoy a 4 de cumplir los 30 y quiero más excitación.

-          Grrrr! – lo besó tiernamente-. Te amo

-          ¿Qué te parece si vas a ponerte tu pijama y cenamos? Hoy todos se fueron al Festival de Jazz y hay casa sola.

-          ¡Perfecto! – lo besa- Ya regreso.

Regina se va a vestir con la pijama. Brincaba y tarareaba alguna canción no aprendida. Cierra la puerta y se desnuda. Iluminada por la luz de la luna.



Ese mismo día. Ciudad de México. Diferente hora.


Fabiola y Bruno en alguna cafetería de la ciudad.

-          ¡Estoy tan sorprendida! Primero porque te he encontrado aquí y segundo porque no has reprobado algún año de la licenciatura. Es cómo.. ¡Wow!

-          Nada de “wow”. Me he esforzado… ¡Oye!- comenzó a apilar sus libros.- ¿Sabes algo de Regina?.
                 La tristeza invadió el rostro de Bruno.

-          Hablamos antier pero cerró sesión porque tenía jaqueca.

-         No me gusta para nada eso de los dolores… pero cómo sea, ¿ha enviado saludos?

-          Si quieres saber si habló de ti… - ríe-. ¡No! No lo hizo. Bruno, recuerda que ella tiene novio, llevan ya bastante tiempo. Deberías hacer lo mismo y salir con personas, conocer… enamorarte.

-          No creo poder, pero bueno, me voy, tengo práctica en hospital.

-          ¡Vale! Cuídate, que le vaya bien Sr. Doctor.


Bruno se fue. Fabiola recibe mensaje instantáneo.



Capítulo 1.

Tiempo atrás, México D.F.



Fabiola. “Te voy a extrañar hermana”.

Regina. “Yo a ti también, pero debemos fijar una hora prudente para que podamos hablar por lo de 
 la diferencia de horario”.

Mamá de Regina. “Hija, por favor, prométeme que te vas a cuidar, recuerda que nadie puede tocarte si tú no quieres, no aceptes bebidas abiertas, si llegas a hacer algo, protégete y por favor toma tu medicamento para tus dolores de cabeza”.

Regina. “Ayy mamá, ya estando allá ni una uña me va a molestar, es la experiencia que siempre quise vivir, no creí que llegará tan rápido”.

Regina seguía hablando con su mamá y con la que siempre fue su amiga, Fabiola… mientras su papá y su hermano subían las maletas a la camioneta para llevarla al aeropuerto.

Mamá de Regina. “Te amo, hija, te voy a extrañar… Debes hablar seguido, aunque sea por videollamada, necesitamos estar en contacto, necesitamos saber de ti. Recuerda que la tarjeta tiene un límite pero depende de cómo veas tus gastos me dices si necesitas que amplíe un poco más el crédito, pero recuerda, debes ahorrar porque en parte, este viaje no hubiera sido posible sin el financiamiento de tus tíos”.

Regina. “Sí ma’, lo agradezco, ya hablé con ellos y estoy muy emocionada y agradecida. Ahorraré porque espero que en las vacaciones pueda traer cositas de allá para todos ustedes y también poder conocer un poco más de allá. Veré si ya que me acople, consigo un trabajo para no saturarlos a ustedes de gastos.”

El papá de Regina entró a la casa.

Papá de Regina. “Listo. Tu hermano terminó de acomodar tus maletas, estamos listos, ¿y tú?.”
Regina. “Lo estoy.”

Abrazó a su mejor amiga, ésta le dio un álbum de fotos que creó para que no sintiera tanta nostalgia, tomó su mochila en donde llevaba un libro, una libreta y su computadora en su funda, además de su inseparable cámara.

Mamá de Regina. “Dios te bendiga, éxito en todo mi niña”

Regina. “Mamá, me vas a hacer llorar, en poco tiempo estaré de vuelta.”

Regina sonrió y la abrazó otra vez

Regina. “Vamos, se hará tarde”



Regina y sus padres subían a la camioneta que conduciría Javier, el hermano mayor. Llegó él, aquella persona de la que intentó alejarse tantas veces. Había llegado corriendo.

Bruno. “Pensé que no llegaba a tiempo” – saca una bolsa -. “Es que esta cosa no quedaba bien”

Regina. “¿Qué cosa?”

Bruno. “Ésto” – le muestra un cd.- “Es un mp3 que hice para ti… para que no olvides.”

Regina ríe y suspira.

Regina.  “Ay Bruno, no cambias. ¡Qué te vaya bien! Le echas ganas a todo. Sí pudimos.” – sonríe de nuevo-.

Bruno toma las manos de Regina y las lleva a su pecho.

Bruno. “Por favor, no te olvides de mí”.
Regina. “Ya, entiende que, cuando se pudo dar algo no sucedió, ahora no me vengas con eso. Te recordaré porque fuiste algo importante.”

Regina se separa un poco de él, su mamá baja de la camioneta. Saludó con la mano a Bruno.

Mamá de Regina. “Regie, ¡vamos! Tienes que llegar a documentar“.

Regina. “Sí ma’, Ya oíste… no te apures, estaré en Skype luego de la escuela y podemos tener video llamadas y así…”.

Bruno la abrazo. Regina sólo sonríe. Guarda el cd y se sube a la camioneta.
  
Y así, Regina, sus padres y hermano fueron al aeropuerto internacional de la ciudad para que tomara su vuelo a lo que sería su nuevo hogar…

Luego de una hora, llegaron al aeropuerto. Regina sentía nostalgia pero no quería demostrarlo. Hacía chistes y daba recomendaciones a su familia. Llego la hora de abordar.

Regina. “Los amo. No se preocupen, estaré bien.”

Su mamá lloró un poco. Javier, su hermano la abrazó y le dio un ligero golpe en la cabeza “Te portas bien, canija” dijo. Por último su papá la abrazó dándole unos consejos de autodefensa. Regina tomó su mochila y abordó el avión.


A esa misma hora, en otro lado de la ciudad de México.

Bruno. “Es que voy a extrañarla mucho.”

Hugo. “¡Pero si ya no la veías!.”

Bruno. “Pues… Sí, pero al menos sabía que estaba ahí y a veces hablábamos.”

Hugo. “Eso te pasa por tonto, por no decirle qué sentías, por no intentar algo más mientras se podía…”

Bruno. “Ya sé, lo sé. Es solo que no quería que la amistad se perdiera”.


Bruno se acostó. Estaba en el parque que acostumbraba visitar con Regina. Colocó sus manos detrás de su nuca. Cerró los ojos,

Bruno. “No quiero ver las estrellas si no estás cerca de mí.”

Después de ti.

En algún lugar de España, en el mes de Noviembre. 

Contrariada por la noticia que le dieron, sale del edificio sin pensar, sin saber a dónde dirigirse. Trataba de asimilar cada una de las palabras que recién había escuchado, no sabía cómo enfrentar la situación, no encontraba la mejor manera de decirle a su gente lo que podía ocurrir de un momento a otro.

- Es irónico, siempre jugué con este tema y ahora sólo me queda aceptar, no hay otra opción. 


Un par de años atrás, México D.F. 

Regina. “Me enferma que él sea así, pero ya no me preocupa, ya no me entristece, sólo me enoja”.

Fabiola. “Sé que sientes algo aún, se te nota”.

Regina. “¡Me chocas!, siempre que me decido a dejarlo atrás, vuelves a hacer que dude”.

Fabiola. “Dudas porque quieres, porque no estás segura de estar liberada de sentimientos hacia él”.

Regina. “Ya, no quiero seguir hablando de eso, me siento estúpida al preocuparme tanto por eso. Debo enfocarme en lo que realmente importa, la escuela, mis metas, mis sueños”.

Fabiola baja las manos en señal de rendición. Regina la abraza.

Regina. “Sólo importa que ya no importa… ¿sabes? Tengo tantos planes.”

Suspiró y se sentó en el sillón.

Regina. “Es como si todo lo que siempre soñé estuviera cumpliéndose; realmente creo que todo lo que pasó tuvo una razón, un motivo para poder considerar dos veces qué quiero hacer, qué deseo estudiar.”

Fabiola. “Sí, es lo que todos te dijeron, nada ocurre nomas porque sí”



Noviembre, España. 

- ¿Qué tienes?

- ¿Eh? ¡Nada! Es sólo que… estoy un poco agobiada, creo que regresaré a México.

- ¿Pero qué dices? ¡Estamos a mitad del periodo!

- Sí, ya sé, pediré un pequeño receso, una baja, necesito arreglar unas cosas.



Regina hablaba con el que se había convertido en su confidente y amor en España, hacía 2 años atrás que mantenían una relación basada más que nada en la magia de las palabras, la música y todo lo que englobaba el arte, quizá por eso la diferencia en sus personalidades no se hizo notar mucho pues se reinventaban con cada cosa que aprendían, juntos, cada día. Él estudiaba su segunda licenciatura, el Grado en Traducción y Comunicación Intercultural y ella el grado en Comunicación Audiovisual y Multimedia, eso fue posible gracias a una beca y una incursión en un proyecto que nació en un portal conocido de cortometrajes.


- Sabes que siento y percibo tus estados de ánimo, estás preocupada.


Regina empezó a llorar y corrió hacía el jardín de la casa de estudiantes en la que ambos habitaban. Emilio la abrazó y sentados en el pasto ella se acurrucó en su pecho.



- Sólo abrázame, por favor, necesito saber que sigo aquí, que estás conmigo, que a pesar de lo que pudiera pasar no me vas a dejar.

- Claro que sí Regie, he estado para ti y sabes que hay algo que nos une y lo seguirá haciendo, pero dime qué pasa.

- Sólo que… todo lo que creí que viviría ya no existe más, ya no tiene lugar en mí.

- ¿De qué hablas? – la tomó de los brazos y la obligó a mirarlo.

- Prométeme que no dirás algo y me dejarás ir, por favor… sé que siempre me has respetado y hasta ahora nuestra relación ha sido en cierto modo infantil pues no hemos tenido mucho contacto... tú sabes,

- Shhh… - Emilio puso un dedo sobre sus labios. – Sabes que nunca ha sido algo que te exija, te esperaré y será cuando quieras pero no entiendo, ¿estás así por ese tema?

- No. – suspiraba tratando de contener el llanto. – Es que… debo regresar a México porque debo 
despedirme.




___


Prólogo o capítulo "nulo".

La siguiente historia se llama "Después de ti".
Será algo confusa porque tiene muchos flashbacks de corto y largo tiempo.


Cuando la distancia se interpone, cuando el tiempo se acaba, cuando el amor prevalece, no importa la muerte, no importa nada.





Escúchame, te puedo hablar

aunque no estemos en el mismo lugar.



Siénteme, puedo tocar tu piel,

cuidar y hacer a tus miedos desaparecer.



Piensa en mí, cántame;

no llores más, el destino nos trajo
de nuevo al mismo lugar.



Calla un poco, tócame.

¿Puedes sentir?
Tengo ganas de ti.



Después de ti, será difícil repetir

después de ti, no me da miedo morir.